Mujer adulta con su celular

Ordena en una farmacia a domicilio

¿Te preguntas qué relación tiene la farmacia a domicilio con la tercera edad? Tiene más relación de la que puedas pensar y esta es beneficiosa y perjudicial a la vez.

¿Cómo puede ser? Vamos a indagar al respecto para salir de dudas:

Farmacia y tercera edad

Personas en una farmacia

En edades avanzadas, el proceso habitual de envejecimiento ha hecho merma y se nota en el ámbito de la salud. No necesariamente implica enfermedad, pero sí un deterioro en general del estado de salud.

Este deterioro y la posible existencia de enfermedades hacen que nuestros mayores precisen mayor consumo de productos farmacéuticos en general. Desde medicamentos recetados por el médico hasta medicamentos de venta libre, cosmética y aseo personal, el listado es largo.

Sin embargo, los que somos hijos mayores, podemos enseñarles a nuestros padres a usar la tecnología para resolver diferentes problemáticas, funciones y mostrarles el Hot Sale México.

¿Porqué podemos sugerírselos? Bueno, es una iniciativa donde varias marcas, empresas y farmacias se juntan para mostrar sus productos con atractivas ofertas, promociones y descuentos atractivos.

Si tus papás no son muy diestros en las compras en línea, puedes asesorarlos para que juntos localicen los artículos que ocupan en esta edad adulta: medicamentos, material de curación, glucómetros, suplementos alimenticios, jeringas, frascos de insulina, entre más artículos.

Pueden explorar en los portales web de las farmacias y otras marcas participantes, para ver qué es lo que realmente ocupan y así, realizar su pedido, el cuál les llegará hasta la puerta de su hogar.

Aumento del consumo de medicamentos

El hecho de que con la edad aumente el consumo de fármacos convierte al anciano en una persona polimedicada. Esto conlleva un riesgo importante, dado que algunos medicamentos pueden interaccionar negativamente con otros o empeorar otra patología existente.

La relación entre el farmacéutico y el anciano resulta fundamental. Por un lado, está la parte que supone la relación humana en una persona con riesgo de aislamiento social.

Por otro lado, no podemos obviar el control sobre la medicación que puede llevar el farmacéutico en los pacientes habituales. Además, es posible consultarle dudas sobre el consumo, los efectos secundarios o la interacción con otros medicamentos de algún fármaco.

Es importante que el médico vigile esta circunstancia, pero es básica también la intervención del farmacéutico y más para mostrarles medidas preventivas para el coronavirus, siendo un virus que afecta más a este sector de la población.

Otras necesidades

Manos de persona mayor con una pastilla

Las personas mayores también se encuentran con otras necesidades que cubrir con ayuda de la farmacia a domicilio. Seguro que has observado que aparecen determinadas afecciones de la piel con la edad.

Tampoco te habrá pasado desapercibido el hecho de que algunas personas mayores precisan usar pañales para adultos. Sea como sea, el hecho es que necesitan muchos y variados productos de la farmacia.

Si bien en el apartado anterior veíamos que era fundamental la figura del farmacéutico, ahora estamos en otra situación. En este escenario vemos una persona que puede tener dificultades de movilidad y que precisa ayuda en las compras.

Vemos, por ejemplo, el caso de tener que comprar una pesada y grande bolsa de pañales para adultos. Aquí es fundamental que exista la posibilidad de la compra en la farmacia a domicilio. Sin embargo, su aparición no ha estado exenta de conflicto, ¿conocías este detalle?

El papel del farmacéutico

Pese a las ventajas de la venta a domicilio, no podemos obviar algunos aportes de los profesionales de la farmacia:

  • Sistemas personalizados de dosificación- Las personas mayores pueden acudir para usar este servicio tan práctico.
  • Evaluación nutricional – Muy útil para este colectivo que puede sufrir problemas de malnutrición.
  • Atención domiciliaria y teleasistencia – En algunas farmacias se ofrece el servicio de desplazamiento a domicilio, que es distinto del de la venta a domicilio. En este caso, si es el farmacéutico el que se desplaza, se estaría cumpliendo la legislación.

La aparición de la farmacia a domicilio

Aunque ya lleva cierto tiempo funcionando, lo cierto es que, como decíamos, los comienzos fueron complicados.

Existe una ley que regula la venta de medicamentos: la ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. Esta ley nos indica que es obligatorio que el consumidor reciba atención, consejo y supervisión del farmacéutico.

Además, obliga a que se garantice la conservación de los medicamentos durante el proceso de venta, puede ser desde medicamentos generales hasta la venta de leche en polvo.

Como puedes intuir, esto es incompatible con las farmacias a domicilio. Pero ¿qué pasa con las necesidades de los mayores?

Es un desafío para la sociedad actual, en proceso de envejecimiento, el ofrecer soluciones para este tema. Aunque es fundamental la labor del farmacéutico, falta un encuentro entre la ley y las necesidades de nuestros mayores por usar una farmacia a domicilio. ¿Qué opinas tú?